El pueblo de Italia en el que ya compraron propiedades 42 argentinos, se está convirtiendo de a poco en uno de los destinos favoritos para migrar por parte de los argentinos. Se trata de Mussomeli, una ciudad histórica que cuenta con el castillo más antiguo de Europa, el majestuoso Castello Manfredonico.

Érica Moscatello, una argentina que nació en Córdoba, vivió en Rosario y actualmente es la presidenta de la consultora Caccipit para la Administración Pública allí en Musomelli. Gracias a ella y a su marido, Javier Raviculé (el CEO de Caccipit), hoy decenas de argentinos tienen la oportunidad de mudarse a este rincón paradisíaco de Europa a través del proyecto “Casa a un Euro”, que busca repoblar la ciudad otorgando facilidades para la vivienda y la inversión.

“El proyecto ‘Casa a un euro’ nació en 2016 y hasta ahora se han vendido alrededor de 340 casas -explica Moscatello-. Nosotros nos incorporamos para cubrir el segmento de ítaloargentinos, ciudadanos del Mercosur y España, a partir de agosto de 2021, y desde septiembre ya se han comercializado más de 40 casas, no solo de esta iniciativa, sino también propiedades que están en condiciones fantásticas y que son muy económicas, ubicadas en el casco histórico de la ciudad, aclara.

«En la pequeña Mussomeli compraron casas alrededor de 42 argentinos, muchos de ellos rosarinos pero también de otras zonas del país», detalla Moscatello.

Moscatello es además embajadora de CONFAPI Sicilia, la Confederación Italiana de la pequeña y mediana industria privada, y asegura que hay una importante afluencia de inversores de Buenos Aires que están aprovechando las ventajas que ofrece la región. “Hay muchos inversores argentinos de renombre que están comprando campos de olivos y almendros en Sicilia, y también varios industriales que van a empezar a confeccionar aquí sus productos para tener acceso al mercado europeo. Sicilia es un lugar fantástico y con ventajas fiscales para todos los inversores”, sostiene.

Las casas del proyecto “Casa a un euro” sí cuestan un euro, remarca Moscatello, pero aclara que, como toda propiedad, tienen que cumplir con todas las normas legales. “En las casas de un euro, como así también aquellas que no cuestan un euro, se suman los gastos administrativos y burocráticos, como por ejemplo la regularización catastral, las planimetrías nuevas, la regularización de toda la situación desde que la casa se cerró hasta ahora, el registro de la propiedad, la escritura”, enumera.

Los argentinos que están migrando a Mussomeli, explica Érica, pertenecen a una clase acomodada de profesionales que quieren mejorar su calidad de vida. Hay una frase que a nosotros nos dejó muy impactados y es la falta de esperanza que nos repiten todos. Vienen acá en busca de la felicidad, del lugar en el mundo, y Sicilia efectivamente lo es. Es una región muy próspera donde la gente, y sobre todo los argentinos, encuentran respuestas a esas preguntas, a esas necesidades que hoy son vitales”.

“El argentino está escapando de la incertidumbre económica y de la inseguridad», dice Moscatello.

Como si fuera poco, a través de su consultora promovieron también un proyecto “revolucionario”, según define la propia Érica. “Hicimos un acuerdo muy importante entre la comune de Mussomeli y la Universidad Nacional de Rosario para cubrir las 2251 vacantes sanitarias en Sicilia. Estamos resolviendo un problema sanitario a través de un acuerdo histórico que promovió nuestra consultora; es realmente una revolución no solamente para Italia sino también para la Argentina, porque es el primer acuerdo de estas características entre ambos países”, asegura. Y revela que ya manifestaron su interés de transferirse a Italia más de 6000 médicos argentinos.

En el último tiempo, la consultora recibió más de 50.000 mails y actualmente le llegan un promedio de 20 mensajes por segundo a su teléfono celular. “Es una locura, sobre todo desde el acuerdo de médicos”, subraya Moscatello y explica que los salarios para los profesionales de la salud en Italia son 6.000 euros de base. “A través de este proyecto, se mudan con todo resuelto. Llegan acá y tienen trabajo, vivienda y hasta un auto”, concluye.

Fuente: La Nacion