El presidente popular, aunque considerado totalitario a nivel internacional, que quiere seguir en le poder.

En una conversación con la prensa, el actual presidente del país centroamericano, Nayib Bukele, anunció que se presentará a las elecciones de 2024. “Su candidatura es posible luego de que en 2021 la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema cambiara la normativa, que hasta entonces no permitía una reelección de los presidentes, en un proceso altamente criticado”, dice el medio France 24. Para luego explicar que su postura no es inadvertida a nivel nacional, ni internacional.

Nayib Bukele ante la mirada nacional e internacional

Mientras El Salvador celebraba su independencia, el presidente, Nayib Bukele, anunció, este 15 de septiembre en la noche, que se presentará a la reelección una vez finalizado su primer mandato de cinco años.

“Luego de conversarlo con mi esposa, Gabriela, y con mi familia, anuncio al pueblo salvadoreño que he decidido correr como candidato a la Presidencia en las elecciones de 20242, explicó el líder político y jefe de estado salvadoreño ante la prensa internacional.

¿Cómo se llegó a esta instancia?

No es una sorpresa esta postulación, ya que será posible después de que en septiembre de 2021 los magistrados de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema -nombrados por aliados de Bukele en el Congreso- determinaran que los presidentes sí pueden ser reelegidos tras su primer mandato, en un proceso altamente criticado.

Si bien, la Carta Magna del país determina que un presidente no puede ser reelegido inmediatamente después de un mandato, el alto tribunal dictaminó que sí era lícito un segundo mandato consecutivo.

Lo llamativo es que, en fallos anteriores, la Corte había considerado que los presidentes debían terminar su período de cinco años y esperar diez más para poder optar nuevamente a la Presidencia.

En el ambiente internacional la disposición de la Corte Suprema no fue bien vista, particularmente por los Estados Unidos y generó recelos en la región de que una reelección del mandatario pueda materializar un retorno del autoritarismo en la nación.

“Los países desarrollados tienen la reelección”, aseguró Bukele. “Y gracias a la nueva configuración de la institución democrática de nuestro país, ahora El Salvador también lo hará”, agregó el presidente, quien inició su mandato en 2019.

Popular en el país, aunque no en el exterior

La base para su popularidad, tal vez tenga mucho que ver con el hecho de que en los últimos meses, el mandatario ha llevado a cabo una guerra contra las pandillas o “maras” mediante poderes de emergencia que han sido autorizados y prorrogados reiteradamente gracias a la mayoría de su partido en el Congreso.

Diferentes imágenes de jóvenes detenidos, presuntamente integrantes de bandas criminales en la nación, y sentados uno tras otro, sin prácticamente espacio entre sus cuerpos, han dado la vuelta al mundo.

No obstante, las críticas internacionales no han bastado para afectar consistentemente el renombre del mandatario y, de mantenerse constante el apoyo de la población, Bukele podría llegar airoso a una nueva cita con las urnas.

Es, sin duda alguna, uno mas de los polémicos, díscolos y resistidos líderes del planeta que trata de perpetuarse en el poder.