La tarea de acelerar la transición al auto eléctrico. Lo que piensan los fabricantes.

Eliminar los vehículos de combustión parece ser el claro objetivo. Lo que no sabemos es cuanto demorará el proceso, si será cuestión de unos pocos años o todavía varias décadas.

Lo concreto es que, el vehículo eléctrico tiene cada vez un rol más importante entre los planes de los fabricantes de motores y, tanto los vehículos a nafta como diésel están siendo apartados, en algunos casos de manera decidida y en otros de forma más tímida.

“Estos son los procedimientos de la Unión Europea para poner fin a los coches de nafta y diésel. Una estrategia que por el momento no involucra una prohibición directa, pero sí pone serios límites”, esto publicó el medio Xataka para explicar la actual situación.

Dichas restricciones que tienen por objetivo acelerar la transición al coche eléctrico y hacer que, a mediano y largo plazo, los automóviles de combustión desaparezcan. Este es el calendario y los planes anunciados para un mercado tan complejo como necesitado de cambios.

Hace unos meses Foro Coches Eléctricos decía sobre el tema: “El fin del motor de combustión interna ha iniciado su cuanta atrás. Pero pese a ser una tecnología sentenciada a largo plazo, los motores térmicos aún seguirán en venta durante años e incluso décadas en algunas regiones”.

Los planes de la Unión Europea

Si bien, Europa no ha anunciado todavía una prohibición estricta de los vehículos de combustión, sí ha anticipado una propuesta para eliminarlos a partir de 2035. La Unión Europea establece un límite con una media general de emisiones de CO₂ de 95g/km para las ventas de los fabricantes, con un ligero incremento para los coches más pesados.

Al observar lo que paso en 2020, podemos notar que, los objetivos de emisiones se aplicaban a los vehículos nuevos con menos emisiones del 95% de cada fabricante. Desde 2021, las emisiones medias de todos los automóviles de nuevo registro deben estar por debajo de este objetivo o enfrentarse a una multa de 95 euros por cada g/km excedido. ¿Cómo se traslada esto a los vehículos de combustión? En unos límites que difícilmente pueden cumplir.

Tratar de cumplir con el actual límite de los 95 g/km parece casi imposible si solo se venden vehículos de combustión. Pero al tratarse de una media de emisiones, los autos eléctricos ayudan a bajarla.

Haciendo un análisis, en un vehículo de nafta este límite supone un consumo medio de 4,1 l/100km y en un coche diésel, en unos 3,5 l/100km. Cifras muy alejadas de los mejores autos de combustión y difíciles de conseguir sin ayuda de algún tipo de electrificación.

El límite que existe actualmente ha llevado a que muchos fabricantes aceleren sus planes hacia el eléctrico para no enfrentarse a multas, pero no queda ahí. La propuesta de Euro 7 se anticipa que planteará una limitación de 30 mg/km y de 10 mg/km para nuevos modelos.

En estos momentos, no se conoce el límite oficial, pero se dice que para 2030, la media de las ventas de los fabricantes será de 60 g/km, unas restricciones que supondrían un consumo medio de 2,6 l/100km para un vehículo de nafta o 2,1 l/100km para un auto diésel. De materializarse, este límite no supondría de facto la prohibición de los coches de combustión, pero sí obligaría a los fabricantes a evitar a toda costa su venta. A partir de 2025 se conocerá la propuesta oficial para el endurecimiento del límite.

Lo que piensan los fabricantes

El citado medio Foro Coches Eléctricos hizo un análisis sobre distintas marcas y explicó cómo afectaría la fabricación de autos eléctricos según diferentes marcas:

De Aston Martin decía: “El fabricante británico tiene las miras puestas en el coche eléctrico, pero a largo plazo. Para ver una gama con vehículos únicamente eléctricos habrá que esperar hasta 2030. Pero según el administrador delegado Tobias Moers, en esa fecha los ‘cero emisiones’ sólo representarán el 50% de toda la gama”.

Mientras que de Bentley comentaba: “La marca de lujo se toma la transición de una forma más pausada, ofreciendo tanto híbridos enchufables como eléctricos a partir de 2026, para decir adiós a sus motores térmicos habrá que esperar hasta 2030, momento en el que los británicos se convertirán de verdad a las cero emisiones.”

Para BMW, “el objetivo en 2030 es que la mitad de su producción corresponda al coche eléctrico, los eu corresponderá, según los germanos, a la demanda por parte del mercado”, aclaró.

Ese es el panorama con respecto a los automóviles eléctricos. Todavía habrá que esperar un poco mientras la humanidad sigue obteniendo beneficios de los vehículos a combustión.