Millones de adolescentes y jóvenes pueden quedar minusválidos por pérdida de audición. La preocupación de la OMS.
Posiblemente, si alguien le dijera que quedara sordo o que quedará minusválido por pérdida de audición, no lo creería. Ahora, si ese alguien fuera la OMS, ¿qué diría?
Sin embargo, esa suposición es verdad, porque quien dice eso es la Dra. Bente Mikkelsen, Directora del Departamento de Enfermedades No Transmisibles de la OMS (Organización Mundial de la Salud), quien expresa lo siguiente:
“Millones de adolescentes y jóvenes corren el riesgo de sufrir pérdida de audición debido al uso inapropiado de dispositivos de audio personales y a la exposición a niveles de sonido nocivos en lugares como clubes nocturnos, bares, conciertos y eventos deportivos”.
¿Sabía que posiblemente Más de 1000 millones de personas de edades comprendidas entre los 12 y los 35 años corren el riesgo de perder la audición?
Consecuencias dolorosas para el futuro
Pero, eso es verdad tristemente. Y la OMS alerta a ciertos peligros como “la exposición prolongada y excesiva a música fuerte y otros sonidos recreativos, lo que puede acarrear consecuencias devastadoras para su salud física y mental, educación y perspectivas de empleo”.
La dra. Mikkelsen comenta: “El riesgo se intensifica porque la mayoría de los dispositivos de audio, lugares y eventos de entretenimiento no ofrecen opciones de escucha seguras y contribuyen al riesgo de pérdida de audición. Por ello, la nueva norma de la OMS tiene por objeto ofrecer mejores salvaguardias a los jóvenes en sus actividades de ocio”.
En el Día Mundial de la Audición 2022, cuyo lema es Para oír de por vida, ¡escucha con cuidado! la OMS ha publicado una nueva norma internacional. De ese modo busca estimular a respetarla.
Cómo evitar riesgos de pérdida de audición
Hay seis recomendaciones para velar por que dichos lugares y eventos limiten el riesgo de pérdida de audición entre sus clientes y están en la Norma mundial para la escucha segura en lugares y eventos de entretenimiento. Esto no impedirá perder por ello la alta calidad del sonido y que la experiencia deje de ser agradable. Las recomendaciones son las siguientes:
1) Un nivel sonoro medio máximo de 100 decibelios
2) Seguimiento y registro constante de los niveles sonoros con equipos calibrados por personal designado a tal efecto
3) Optimización de la acústica y los sistemas de sonido de la sala para garantizar una calidad de sonido agradable y una escucha segura
4) Entrega al público de protección auditiva personal, junto con instrucciones de uso
5) Acceso a zonas silenciosas para que los oídos descansen y disminuir el riesgo de daño auditivo; y
6) Formación de los trabajadores y distribución de información entre ellos.
La nueva norma se ha elaborado en el marco de la iniciativa de la OMS Escuchar sin riesgos, que tiene por objeto mejorar las prácticas de escucha, especialmente entre los jóvenes, apoyándose en las últimas evidencias y en consultas con diferentes partes interesadas, como expertos de la OMS, los gobiernos, la industria, los consumidores y la sociedad civil.
¿Es algo que se puede solucionar?
Lo cierto es que la pérdida de audición debido a sonidos fuertes es permanente, pero puede prevenirse
La exposición a sonidos fuertes provoca pérdida temporal de la audición o tinnitus. Ahora bien, la exposición prolongada o repetida puede dar lugar a daños auditivos permanentes, que desembocan en una pérdida irreversible de la audición.
¿Qué se puede hacer?
Los jóvenes pueden proteger mejor su audición:
- manteniendo el volumen bajo en los dispositivos de audio personales
- utilizando auriculares/cascos bien ajustados y, de ser posible, con cancelación de ruido
- utilizando tapones para los oídos en lugares ruidosos
- efectuando con regularidad reconocimientos de la audición
Todos podemos alentar la nueva norma mundial
La OMS estimula a los gobiernos a elaborar y aplicar una legislación que promueva la escucha segura y a dar a conocer los riesgos de la pérdida de audición.
¿Qué se espera del sector privado?
Con énfasis, debería incluir las recomendaciones de la OMS para la escucha segura en sus productos y en lugares y eventos de entretenimiento.
Se necesita un cambio de comportamiento, y para lograrlo las organizaciones de la sociedad civil, los padres, los maestros y los médicos pueden educar a los jóvenes para que adopten hábitos de escucha segura.
“Los gobiernos, la sociedad civil y las entidades del sector privado, como los fabricantes de dispositivos de audio personales, sistemas de sonido y equipos de videojuegos, así como los propietarios y gerentes de los lugares y eventos de entretenimiento, tienen una importante función que cumplir en la promoción de la nueva norma mundial”, ha comentado el Dr. Ren Minghui, Subdirector General de la OMS.
“Debemos trabajar juntos para promover prácticas de escucha seguras, especialmente entre los jóvenes”, agregó.