Empleados estatales acordaron suba adicional con el Gobierno y el aumento trepa al 80%. Para compensar la inflación del primer trimestre.

Hubo un nuevo acuerdo salarial después que el gobierno invitara a la negociación a UPCN y ATE, y de que el presidente Alberto Fernández admitió: “La inflación se come gran parte de los aumentos salariales que hemos dado”, y: “Lo que estamos haciendo hoy es atacar ese problema y con políticas que vamos a tomar. En los próximos días veremos cómo atacamos el problema de la inflación”.

Logro de UPCN

Se sabe que, en el país hay 3.000.000 de empleados públicos y 700.000 pertenecen al Estado nacional. Aunque en los sindicatos comunicaron distintas subas, para ATE se cerró un 64% mientras que UPCN informó 80,4%, esto está marcando una pauta a otros sindicatos para avanzar con sus pedidos.

El medio digital El Cronista informa que, “dentro del universo de empleados estatales, sólo 65.000 trabajadores que pertenecen al Sectorial del personal del Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP) reciben el 80,4% de aumento porque sus sueldos venían atrasados”.

Unos puntos sobre la inflación

También, se dijo que, “el resto del convenio colectivo general recibe un incremento del 64%”. Un punto importante es que la paritaria va de junio a mayo, “de esta manera quedamos un 3% por encima de la inflación junio 2021 a mayo 2022”, explicó una fuente de UPCN.

“Desde el 2021 a esta paritaria cortamos la caída, pero venimos con salarios atrasados con la inflación un 30%”, agregó.

Al término de la reunión, el secretario General de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Hugo Godoy, sostuvo que “el objetivo del diálogo fue garantizar que de manera real se produzca un incremento salarial por arriba de la inflación” y demostrando satisfacción por el acuerdo.

“Con la revisión de febrero, los trabajadores estatales habían obtenido una pauta salarial total del 54%”, informa IProfesional, aunque al conocerse las cifras de inflación de marzo último, de 6,7%, reclamaron reabrir la paritaria para lograr “un mejor piso de forma previa al inicio de la discusión convencional 2022-23”, señaló Godoy.

Como resultado de estos acuerdos, se mira con desconfianza a los niveles de inflación, y con cuidado a la devaluación monetaria. Pero, por otra parte, hay un respiro para los trabajadores activos que tienen que habérselas con la cotidianidad de los precios en alza y las preocupaciones lógicas en cuanto a salud, alimentación y educación de sus seres queridos. Sin mencionar el alquiler, para aquellos que no tienen vivienda propia, Este último ítem está pendiente de tratamiento en las cámaras legislativas nacionales.