Un análisis que permite entender la razón por la cual se incrementan los precios en Argentina, si tienen que ver los empresarios o las medidas económicas que toma la actual administración

El aumento de los precios , no solo es tema de todos los días en esta parte del mundo, sino que, es motivo de discusiones y posturas encontradas. Al hablar sobre este asunto, que preocupa a todos lo habitantes de la República Argentina, hace un análisis minucioso para el medio Infobae, el economista y también periodista Roberto Cachanosky, quien en su examen muestra cuál es la razón por la cual los precios de los productos elaborados aumentan en Argentina.

Con su característico sarcasmo y su ejemplificación clara, el experto hace su apreciación de lo que está sucediendo en la economía local.

Hipótesis equivocada

En su análisis explica que aun cuando la inflación sea del 6,7% y no del 7% en Argentina, la misma estuvo muy por encima de la que registraron los países vecinos.

En su comparación muestra, de una forma irónica, como el ‘más complicado’ al país trasandino de Chile, el cual tuvo según expresa en su nota una aceleración a 1,2 %. Este contrapuesto con la Argentina, siendo el mas complicado se encuentra, por lo tanto, mejor en sentido económico que nuestro país. En tanto, Brasil, que sigue una política económica muy distinta de Argentina, registró deflación por segundo mes consecutivo.

Aunado a ello, otro punto que hace notar es que, aquellos que dicen que los precios los generan un grupo de empresarios, parten de una hipótesis equivocada, la cual es afirmar que solo en Argentina están los empresarios malvados que remarcan precios y que en Brasil o Chile no los hay.

La nota dice: “El gráfico más abajo muestra cómo se cae el relato del Gobierno cuando sostiene que la inflación es culpa de los que remarcan los precios, de los que ganan “mucho”, de los especuladores y demás argumentos de política de barricada, porque eso significaría afirmar que solo en Argentina están los empresarios malvados que remarcan precios”.

Por qué aumentan los precios en el país

Los precios no suben, sino que el peso se deprecia

Después pasa a explicar que, el gran problema que existe para que persista la situación en la cual vive el país, es la emisión de moneda por parte de la nación para poder financiar sus gastos. Esto impulsa a que, a la moneda argentina (el peso), nadie la quiera tener. El economista explica: “Lo concreto es que la expansión monetaria de 2020 hasta julio de 2022 generó una depreciación del peso que, aún sin que en agosto se haya emitido moneda para financiar al Tesoro, igual el deterioro continúa como consecuencia de la caída en la demanda de moneda.

Pero, el problema principal de la inflación no es que los precios suben, en realidad es una ilusión óptica porque es el peso el que se deprecia. El problema principal de esta emisión es que se distorsionan los precios relativos, lo que implica que unos sectores salen ganadores y otros salen perdedores”.

Aunado a eso explica él, está el hecho de que el aumento en la emisión de moneda no genera un aumento de precios de inmediato a la misma velocidad y al mismo tiempo en todos los productos, sino que es un aumento gradual.

Por qué aumentan los precios en Argentina

El experto dice: “Es que cuando el gobierno expande moneda para financiar el gasto público, el proceso de aumento de los precios no ocurre en todos los bienes y servicios al mismo tiempo y a la misma velocidad, sino en la medida que los pesos emitidos empiezan a circular en la economía y van llegando a diferentes sectores vinculados inicialmente con el Estado”.

Cómo inciden el capital de trabajo, el gasto público y la capacidad ociosa

Y luego expone que, si todos los valores o precios aumentarán al mismo tiempo, no habría ganadores ni perdedores, porque absolutamente todos lograrían conservar la capacidad de compra como la de ahorrar.

Después, razona en cuanto a, cuál es la relación que hay, el por qué del aumento de los precios y cuál es la explicación que existe en materia económica.

Sucede que cuando el gobierno emite dinero, comenta Cachanosky, la gente sabe que los precios van a subir y sabe por qué. Entonces, compra menos bienes, reclama menos servicios y eso afecta al productor, que tiene que defender el propio capital de trabajo. ¿En qué resulta esto? Se traduce, según explica el economista, el aumento de los precios. Pero, no es que haya gente pícara que esté generando el aumento de los precios por aprovechar el momento y ganar más, simplemente.

Y a esa situación algunos la llaman especulación. Agrega: “Esta defensa del capital del trabajo es los que los populistas llaman especulación para buscar un culpable y no hacerse cargo del problema que ellos generan”.

El economista dice que la solución para esto sería bajar el gasto público y de esa forma no se tendría que emitir tanto dinero.

“Es más, el rechazo a los nuevos pesos emitidos por el BCRA se produce ni bien entran en circulación. Un país como Argentina que destruyó 5 signos monetarios, que tuvo procesos inflacionarios, megainflacionarios e hiperinflacionarios tiene entrenada a la población para defenderse de la pérdida de poder adquisitivo de sus ingresos”.

“Si, llegado un punto, el gobierno, ante la espiral inflacionaria, decide bajar el gasto público para dejar de emitir, el que primero recibió la emisión e invirtió para abastecer la mayor demanda artificial descubre que le cae la demanda de sus bienes y se queda con lo que se dice en economía capacidad ociosa, que, en realidad, no es la consecuencia de una inversión errada basada en la distorsión de precios relativos que generó la emisión monetaria inicial”.

Pone como ejemplo a Estados Unidos al decir: ‘un ejemplo de este proceso se puede observar en Estados Unidos’, en donde arribaron a la conclusión que, bajar la inflación llevaría tiempo y provocaría ‘algo de dolor’, tanto para la comunidad como para las empresas, pero advirtieron que, no frenar la inflación sería más doloroso.

Cita al presidente de la Reserva Federal, Jay Powell, quien dijo: “Es probable que la reducción de la inflación requiera un período sostenido de crecimiento por debajo de la tendencia. Además, es muy probable que las condiciones del mercado laboral se debiliten. Mientras que los tipos de interés más altos, el crecimiento más lento y las condiciones del mercado laboral más débiles reducirán la inflación, también supondrán cierto dolor para los hogares y las empresas. Estos son los desafortunados costes de la reducción de la inflación. Pero si no se restablece la estabilidad de los precios, el dolor será mucho mayor”.

Y remarca la idea final, diciendo que, o se ASUME el costo que produce la inflación con cierto dolor o se somete a toda la población a un dolor continuo y largo.

Concluye indicando que si hay una ‘política antiinflacionaria’ que, solo frena la emisión monetaria, sin un ‘plan económico’ atractivo para los inversores, lamentablemente se va a tener que pagar un costo elevado.

“El costo del populismo finalmente llega, y mayor es cuanto más precario es el plan antinflacionario que busque implementar en la emergencia”, dice finalmente.