Los problemas de baja de presión eran una constante entre los usuarios del barrio UTA, de Tafí Viejo. Tras el análisis de los sanitaristas de la SAT, se procedió a cambiar el equipo de bombeo.

En este sentido y para potenciar la nueva instalación, la SAT agregó caños de más pulgadas ya que el dispositivo no tenía nivel de sumergencia.

Cuando hablamos de sumergencia nos referimos a la altura que existe entre el nivel del líquido y la boca del caño de succión. Los niveles dentro de los tanques (o ríos, o del recipiente de donde aspira la bomba) varían, lo importante es tener en cuenta que hay una altura mínima que respetar, ese valor es que se denomina sumergencia.

Esta distancia, que, aunque muchas veces no se le preste mucha atención, es de suma importancia ya que no respetar esta altura facilita la formación de remolinos o vórtices. Estos remolinos permiten el ingreso de aire en el sistema de bombeo con el consecuente descebado, a veces parcial provocando sólo ruidos y vibraciones, otro total dañando el equipo.

Fuente: aguasdeltucuman