No habrá efectos inmediatos dicen autoridades polacas y búlgaras. La posición de von der Leyen.

En estos días muchas actitudes y procedimientos cuestionables se le atribuyen a la administración Putin en la Rusia actual. Se le tiene que sumar ahora, el corte de suministro de gas a naciones vecinas de Europa del Este.

“Tras 63 días de guerra en Ucrania, el presidente del país, Volodímir Zelenski, ha acusado a Moscú de tratar de desestabilizar el territorio de Transnistria, la región separatista de Moldavia fronteriza con Ucrania. Rusia sigue su ofensiva en el el sur y este del país, centrando su atención en la región del Donbás”, dice el medio Euronews.

Y agrega: “Por otra parte, los gobiernos de Bulgaria y de Polonia han confirmado el corte del suministro del gas procedente de Rusia, represalia directa por negarse a pagar en rublos, pero por ahora descartan efectos inmediatos que puedan afectar al consumidor final”.

Con decisión y notoriamente molesta, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha denunciado lo que considera “chantaje inaceptable” por parte de Rusia al realizar un corte de suministro de gas.

Bulgaria y Polonia descartan efectos inmediatos

Por su parte los gobiernos de Bulgaria y de Polonia han confirmado “el corte del suministro del gas procedente de Rusia, represalia directa por negarse a pagar en rublos”. No obstante, descartan efectos inmediatos que puedan afectar al consumidor final.

“El ministro de Energía búlgaro, Alexander Nikolov, ha lamentado que el gas natural se haya convertido en ‘un arma política y económica’ al servicio de Rusia para presionar a quienes han adoptado sanciones por la invasión de Ucrania”.

Nikolov expresó en defensa de Bulgaria ante los periodistas en Sofía, que su país no ha incumplido ningún contrato y que incluso ha efectuado los pagos correspondientes a abril, aunque en dólares. “Bulgaria no mantendrá negociaciones bajo presión y con la cabeza baja”, aseveró, según la agencia Bloomberg.

Chantaje inaceptable

Para dejar constancia pública, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha denunciado este miércoles el “chantaje inaceptable” de Rusia con el corte de suministro de gas a Polonia y Bulgaria por negarse a pagar en rublos.

“El anuncio de Gazprom de que unilateralmente cesa el envío de gas a sus clientes en Europa es otro intento de Rusia de usar el gas como instrumento de chantaje. Es injustificado e inaceptable”, ha asegurado la jefa del Ejecutivo comunitario en una declaración.

Más allá de las medidas, la conservadora alemana dejó claro que el bloque europeo está “listo para este escenario” y resaltó la coordinación entre la Comisión Europea y los Estados miembros mediante “planes de contingencia que aseguren suministros alternativos y un mayor almacenamiento a lo largo de la UE”.

La respuesta rusa

Por su parte, Moscú dice que el corte de gas es para hacer cumplir su demanda de pago en rublos, necesarios para proteger su economía de las sanciones. “El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que Rusia era un proveedor de energía confiable y negó que estuviera involucrada en chantajes”, informa Reuters.

Gazprom (GAZP.MM), el monopolio ruso de exportación de gas, dijo en un comunicado que había “suspendido por completo el suministro de gas a Bulgargaz y PGNiG (PGN.WA) debido a la ausencia de pagos en rublos”, refiriéndose a las compañías de gas de Polonia y Bulgaria.

En vista de lo sucedido, el presidente polaco, Andrzej Duda, dijo que la medida violaba “principios legales básicos”.

Y advirtió: “Se tomarán las medidas legales apropiadas y habrá una compensación adecuada de Gazprom por violaciones de las disposiciones del contrato”.