Hizo referencia a las prácticas homosexuales. Lo que puede pasar con el Reglamento Sanitario Internacional.

Con gran preocupación y tratando de transmitir su inquietud hacer ce la enfermedad denominada ‘viruela símica’, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la salud (OMS), dijo lo siguiente con respecto a quienes tienen prácticas homosexuales: “este es un brote que se concentra entre hombres que tienen sexo con hombres, especialmente aquellos con múltiples parejas sexuales”.

Si bien, hubo un revuelo, principalmente entre los medios de comunicación sensacionalistas, por esto dichos del director, sus palabras son precisas, cuando se analizan completamente y, se aclaran, por sí mismas.

Sobre el reglamento sanitario

“Mis recomendaciones completas se exponen en mi declaración”, dijo el director de la OMS.

Agregó: “Doy las gracias al Comité de Emergencia por sus deliberaciones y consejos. Sé que este no ha sido un proceso fácil ni directo, y que hay puntos de vista divergentes entre los miembros.

El Reglamento Sanitario Internacional sigue siendo una herramienta vital para responder a la propagación internacional de enfermedades”.

Expresó esto para dejar claro que hay un orden y que los integrantes del citado comité se apegaron a un reglamento o a los códigos de lo estatuido por la entidad internacional.

Después, continuó: “Pero este proceso demuestra una vez más que es necesario perfeccionar esta herramienta vital para que sea más eficaz.

Así que me complace que, junto con el proceso de negociación de un nuevo acuerdo internacional sobre preparación y respuesta ante una pandemia, los Estados miembros de la OMS también estén considerando enmiendas específicas al Reglamento Sanitario Internacional, incluidas formas de mejorar el proceso para declarar una emergencia de salud pública de interés internacional”.

Es decir que se plantean realizar cambios al mencionado reglamento estatuario para mejorar el funcionamiento del organismo.

Dónde se concentra la viruela símica

“Aunque estoy declarando una emergencia de salud pública de importancia internacional, por el momento este es un brote que se concentra entre hombres que tienen sexo con hombres, especialmente aquellos con múltiples parejas sexuales”.

Eso significa que este es un brote que se puede detener con las estrategias correctas en los grupos correctos”.

Con esto, dejó claro un cuidado primordial, aunque, no dijo que sea el único para tratar de contener el avance de esta enfermedad.

Pero, para evitar un malentendido el doctor Adhanom Ghebreyesus explicó:

“Por lo tanto, es esencial que todos los países trabajen de cerca con las comunidades de hombres que tienen sexo con hombres, para diseñar y brindar información y servicios efectivos, y para adoptar medidas que protejan la salud, los derechos humanos y la dignidad de las comunidades afectadas.

El estigma y la discriminación pueden ser tan peligrosos como cualquier virus”.

Con esto, estableció su postura, la cual no implica una discriminación de ciertas personas, sino como el mismo destacó, se trata de “brindar información y servicios efectivos” a los afectados y que las medidas sean instrumentos “que protejan la salud, los derechos humanos”.

Aunado a eso, aprovechó la ocasión para visibilizar a otro grupo del cual se ha hablado poco últimamente, al decir: “Además de nuestras recomendaciones a los países, también hago un llamado a las organizaciones de la sociedad civil, incluidas aquellas con experiencia en el trabajo con personas que viven con el VIH, para que trabajen con nosotros en la lucha contra el estigma y la discriminación”.

El doctor Ghebreyesus se enfocó en el objetivo de lo que estaba diciendo, el cual es el que sigue el organismo que representa, la vez que transmitió un mensaje alentador:

“Pero con las herramientas que tenemos ahora, podemos detener la transmisión y controlar este brote”.

Lo que intento explicar es básicamente eso, que esta enfermedad, si se toman las medidas pertinentes es contenible y que, debido a los eventos vividos en los últimos años, se puede vigilar y contener a esta nueva amenaza contra la humanidad.