El partido decisivo fue extremadamente parejo y trabado desde el inicio. Durante los 80 minutos reglamentarios, ambos conjuntos no se dieron tregua: Bajo Hondo logró apoyar dos tries, mientras que el Santo sostuvo su juego gracias a una actuación memorable de Santi Ale, responsable de convertir todos y cada uno de los puntos del albirrojo. Con el marcador igualado 12 a 12 al término del tiempo reglamentario, la historia debió resolverse en tiempo suplementario.
Agonía y gloria en la muerte súbita
En la prórroga, con la tensión al máximo y bajo la modalidad de muerte súbita, la templanza y la efectividad volvieron a ser claves. Apareció nuevamente la figura del encuentro, Santiago Ale, para acertar el punto decisivo que decretó el 15 a 12 final, desatando el delirio y el festejo contenido de toda la parcialidad albirroja.
Tras la finalización del encuentro, el campo de juego se convirtió en una auténtica fiesta donde jugadores, cuerpo técnico, dirigentes e hinchas se unieron en un emotivo abrazo para celebrar la obtención del trofeo más codiciado del certamen.

Sembrar valores: el trabajo en infantiles como motor del club
Este logro en Primera División no es un hecho aislado, sino la consecuencia lógica de un proyecto integral que comenzó a gestarse desde las categorías infantiles. Durante años, la institución ha sostenido un trabajo silencioso y constante en sus bases, priorizando no solo el aprendizaje técnico, sino también la transmisión de valores fundamentales como el respeto, la disciplina, la camaradería y la resiliencia en cada entrenamiento.

El impacto de este desarrollo formativo hoy se refleja en el recambio generacional del plantel superior: jugadores formados con la camiseta albirroja desde niños hoy son protagonistas en la cancha. Asimismo, esta consolidación ha transformado al club en un espacio de contención, pertenencia y referencia para decenas de familias tucumanas.

El fruto del esfuerzo colectivo
Con la Copa de Oro en sus vitrinas, el Santo festeja merecidamente un campeonato que representa un hito en su historia deportiva. El esfuerzo diario en cada entrenamiento, el compromiso del staff técnico y el apoyo incondicional de sus simpatizantes se vieron recompensados en una final inolvidable que marca el camino para el futuro de la institución.
¡Salud, Campeones!




