‘El Apache’ sufrió un esguince de tobillo en la práctica de este jueves pero en el club son optimistas de que llegará al superclásico. Lo del colombiano es una dolencia muscular. Habrá que seguir su evolución de ambos.

La práctica de fútbol previa a cualquier superclásico siempre suele estar llena de condimentos. Porque es, en definitiva, el momento que define la semana, que empieza a meter a los jugadores en clima y que resuelve muchas veces el 11. Bueno, la de este jueves, al menos en Boca, lejos estuvo de eso. Por el contrario: llenó de preocupaciones a

Que sean nada menos el capitán y el mejor jugador de Boca en la liga, son claramente dos señales de alarma. Por más que esas dolencias no sean graves, invitan a esperar su evolución para ver si pueden llegar al superclásico.

La influencia de Tevez, por su liderazgo, había sido clave para la levantada en Liniers. Y Edwin, por sus goles y asistencias, se convirtió en indispensable para el DT. Ellos, más Villa, son hoy el tridente top, la esperanza para vencer de una vez al equipo de Gallardo.

Lo de Carlitos, en principio, es un golpe en el tobillo que le provocó un pequeño esguince. Salió por precaución. Como es una zona noble, en Boca creen que no tendrá problemas en llegar al superclásico. De hecho, el capitán firmó autógrafos al salir del predio de Ezeiza y se lo vio de buen humor: su semblante no demostraba preocupación alguna.

Edwin, en tanto, no pudo terminar la práctica por una dolencia muscular en el cuádriceps, lo cual invita a seguir su evolución en las próximas horas. Igual, la orden en general y antes de un superclásico en particular está muy clara en el plantel xeneize: ante cualquier mínima molestia, el jugador debe avisarle al cuerpo técnico. Y eso sucedió con el colombiano. Le advirtió de la dolencia a Russo y Miguel lo sacó. Por eso, el cuerpo técnico es optimista.

En definitiva, más allá de las alertas, se estima que los dos estarán contra River el domingo en el superclásico. Pero hoy, a tres días, no dejan de estar en duda y de ser un motivo de inquietud. Habrá que seguir la evolución de los dos, que hoy son casi insustituibles para Russo.

La buena noticia

En ese marco, la práctica sí dejó una novedad positiva para Russo: Izquierdoz se entrenó otra vez a la par de sus compañeros, se exigió en la práctica de fútbol y soportó bien los roces y choques en la zona de su lesión en la costilla. Así, todo indica que estará en condiciones de jugar el superclásico.

Con su ingreso, habrá que ver quién sale del equipo: si Lisandro López o Zambrano. En la práctica de este jueves, jugó con ambos en una línea de tres, pero no quiere decir que sea el esquema que Russo elija para el choque del domingo a las 18.

Fuente: Olé