Después del partido que la Selección argentina perdió 2-0 ante Uruguay por las Eliminatorias Sudamericanas, la Bombonera fue clausurada debido a que las autoridades consideraron que se había superado el máximo de espectadores permitidos.

La medida fue tomada por la agencia gubernamental de control del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, según informó el club Xeneize a través de un comunicado en sus redes sociales

“El club considera que dicha acción evidencia animosidad contra la institución, algo que se ha reiterado sugestivamente en varias oportunidades en lo que va del año”, denunciaron desde Boca.

Personas con entrada se quedaron afuera de la cancha

Para varios cientos de hinchas llegar a La Bombonera, la pasión y expectativa se convirtió en indignación: no pudieron ingresar al estadio porque las puertas ya estaban cerradas. Y tuvieron que volverse a sus casas sin que les dieran siquiera una explicación.

Desde el Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires explicaron que la demanda había superado largamente la capacidad del estadio de Boca: «Se trató de un operativo muy complejo porque había desde temprano mucha gente que se acercó a los alrededores del estadio».

Y completaron: «El aforo en la cancha de Boca es de 57.000 personas. Una vez que entró esa cantidad de gente, la organización decidió cerrar las puertas del estadio. Por eso es que quedaron algunos hinchas sin poder ingresar».

Resta saber si hubo sobreventa o si los controles no fueron eficaces para rechazar el ingreso de aquellos que se acercaron sin tener su ticket o con tickets falsos.

Orgullosos de haber recibido en casa a los campeones del mundo en un clima festivo y con total normalidad, el Club Atlético Boca Juniors comunica que, a pesar de no haber superado la capacidad máxima del estadio, la agencia gubernamental de control del GCBA decidió, finalizado el encuentro, la clausura de La Bombonera por alegar que se había superado su capacidad de aforo. Dadas las circunstancias del caso, el club considera que dicha acción evidencia animosidad contra la institución, algo que se ha reiterado sugestivamente en varias oportunidades en lo que va del año.